Castañares de las Cuevas

Este barrio de Viguera, nos muestra su antiguo encanto rodeado de un entorno incomparable. Situado a 2,5 km de Viguera, nos invita a visitar el Castillo o La Cueva de los Moros, antigua edificación que aprovecha las cuevas naturales. Desde Castañares se pueden iniciar rutas que nos permiten ver este paisaje inigualable, como la ruta de Las Guardias. Visitaremos para completar la excursión la Iglesia de la Asunción.

Castillo de Castañares o las Cuevas de los Moros

Para visitar la llamada «Cueva de los Moros», tendremos que aparcar en Castañares; enfrente de la Iglesia de la Asunción encontraremos sitio. Desde allí tomaremos el primer camino que sube hacia arriba en el que veremos una puerta cerrada. Es un camino público, aunque esté en una finca privada. Amablemente nos dejarán pasar. Seguimos por ese camino que seguiremos hasta llegar a un depósito. Antes de esta pequeña edificación encontraremos un sendero que asciende y que debemos seguir hasta rodear una gran roca. Continuando por este camino toparemos de frente con el muro que entre vegetación ya podremos apreciar.

Podremos apreciar amplias covachas que el hombre ha aprovechado, posiblemente desde tiempos remotos, pero especialmente en la Alta Edad Media. Se configuró así un importante conjunto rupestre.

La planta de la edificación es irregular y se acomoda al trazado de la roca y a las covachas naturales existentes que cierran sus muros. Se divide en dos recintos de diferentes dimensiones. El primero y más amplio tiene una torre en el extremo E. y un muro que cierra una extensa covacha (22 x 15 m.) en la que hay una fuente.
El segundo espacio, que tiene aspecto de torre, está unido al anterior por un corredor de 13 m. Su forma es irregular (10 x 11 m.) y su orientación es S-E-, diferente a la del espacio anterior que es S. Unida a este recinto hay una habitación más pequeña y a distinto nivel (6,50x 7.50 m.).

En la actualidad, es imposible saber la distribución interior del conjunto, porque no existen paredes divisorias ni siquiera testigos, excepto un breve muro en el primer recinto.

En cuanto al alzado de los muros, estos están construidos en mampostería con ripios y sillería en los esquinazos, jambas y dovelas de puertas y ventanas. Se utilizó piedra caliza porosa y cantos de río partidos. En los interiores se aprecia el rejuntado con yeso de la mampostería. Los dos recintos y el torreón estaban divididos en tres plantas, hoy perdidas, a juzgar por las ventanas existentes. El torreón tenía una puerta de acceso al segundo piso que se comunica al exterior con las viviendas rupestres aledañas y otra probable que daba al interior del fortín. La escasa iluminación de la planta baja se obtenía por medio de una aspillera con abocinamiento en esviaje hacia el interior y otra más amplia en el segundo piso, que al interior es abocinada y cuadrada con los ángulos superiores achaflanados a bocel.

El espacio contiguo a la torre tenía también doble acceso: uno a la planta baja en arco de medio punto al exterior y rebajado al interior, y otro a la segunda planta que ha perdido el dovelaje, pero que suponemos de medio punto. Se explica esta circunstancia por la configuración irregular del terreno. La planta baja carece de iluminación y la segunda tiene cuatro aspilleras abocinadas al interior, como las del torreón, completamente irregulares.

Iglesia de la Asunción en Castañares

Construcción del XVI, en mampostería y sillarejo. Nave de dos tramos y cabecera rectangular. Coro alto sobre madera, a los pies.

Ruta de las Guardias desde Castañares de las Cuevas

Tras pasar el túnel de Viguera estaremos atentos para dejar el coche en un camino a mano derecha. Apenas hay sitio para un coche. Si no hay sitio aquí, podemos avanzar un poco más y aparcar en el propio pueblo de Castañares de las Cuevas.

Empezaremos a andar adentrándonos en el bonito Barranco del Badén. Nos rodean paredes de conglomerado mientras vamos avanzando ganando de momento poco desnivel.

Unas marcas de pintura de color naranja bastante difusas nos señalan un desvío a mano izquierda. Conviene hacerles caso porque nos permitirán visitar uno de los lugares más interesantes del recorrido, una estrecha y curiosa brecha en las peñas que acaba en una pared cerrada. Tras la visita volveremos a nuestro camino.

Según avanzamos el barranco se va estrechando cada vez más hasta que al final tendremos que salir de él por un camino bastante empinado que nos saca a una zona de pequeños árboles. En esta parte hemos seguido marcas de color amarillo fosforescente.

Tras pasar el bosquecillo, las marcas nos llevan hacia el norte pero nosotros dejaremos de seguirlas aquí para campo a través seguir dirección S y llegar al cordal cimero que nos llevará hasta la cima de las Guardias (1h 20′). En esta cumbre no encontraremos ningún elemento que la identifique como tal.

Al fondo vemos el Barranco de Pavía al que bajaremos por las laderas por un camino muy mal definido y que en ocasiones incluso desaparece.

Tras la bajada llegaremos a un corral donde suele haber caballos pastando y que ya nos enlaza con la pista que une Castañares y Sorzano. Siguiendo esta pista entraremos en el Barranco de Pavia.

A mano izquierda a la altura de un pequeño riachuelo seguiremos este difuso camino nos acabará sacando a una estatua del sagrado corazón de Jesús situada junto a la carretera N-111. Una vez lleguemos a la carretera sólo nos quedará seguirla durante 1,8 km hasta el lugar donde tenemos el coche.